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22 de julio de 2024

Tasa de política monetaria: ¿qué es y en qué te afecta?

Con este material educativo, te ayudamos a conocer cómo el Banco Central del Paraguay afecta a la tasa de interés y a la inflación.

Raramente el Banco Central del Paraguay (BCP) modifica la tasa de política monetaria (TPM) sin que figure al día siguiente como portada en algún medio de prensa. Aun siendo un factor tan importante en el mundo económico y financiero, estos sucesos pasan a menudo por desapercibido para muchas personas.

En este artículo vamos a hablar sobre en qué verdaderamente consiste esta tasa y cómo se relaciona con la meta principal del Banco Central. Seguidamente, veremos cómo se toma esta medida en la práctica y cómo repercute a nivel individual.

El BCP tiene como objetivo número uno velar por la estabilidad del guaraní. En términos más tangibles, esto significa mantener la inflación baja, estable y predecible, entre un rango de 2 y 6% anual. Para ello, el BCP dispone de una serie de herramientas que le permiten modificar la cantidad de dinero que circula en el sistema.

¿Cómo el Banco Central afecta a la tasa de interés y a la inflación?

Al ofertar más dinero, el BCP es capaz de repercutir en las tasas de interés. Particularmente, la entidad se centra en influir en el interés interbancario, que es la tasa a la cual se otorgan créditos entre las entidades financieras, y que por lo general tiene un plazo corto.

Cuando el BCP resuelve, por ejemplo, establecer la TPM en 0,75%, literalmente significa que va a usar todas sus atribuciones para lograr que la tasa de interés a la que se prestan dinero los bancos converja a ese número. Como esta es una de corto plazo entre grandes entidades, la tasa a la que se le presta al público en general tiende a ser más alta, y es considerada una especie de “retorno mínimo” que los bancos exigen por el dinero que prestan.

La esencia de la relación entre dinero e interés es el siguiente: a medida que más cantidad de dinero fluye dentro de la economía, más presión existe para que el dinero pierda valor, o a que bajen las tasas de interés (que es el costo del dinero). Contrariamente, una cantidad de dinero reducida estimula a que su precio se eleve, o llegue a tasas más altas. Como vemos, bajo este y muchos otros puntos de vista, el dinero se comporta como un bien más.

Ahora bien, ¿qué significa una TPM más alta en términos del objetivo de estabilidad de la moneda? La relación entre esta tasa y el nivel de precios no es obvia y depende del ritmo de producción de bienes y servicios de la economía.

Si, por ejemplo, se resuelve disminuir la TPM (y así incrementar la cantidad de dinero) en una misma proporción que la producción, entonces no habrá inflación. No obstante, si este aumento en la cantidad de dinero va desfasado al incremento en la producción de bienes y servicios (que es el crecimiento del producto interno bruto-PIB) entonces sí habrá una variación en los niveles de precios.

Intuitivamente, supongamos que no hay un incremento en la producción (que fue lo que ocurrió en el 2019), y que se decide bajar la TPM. Como ahora habrá más dinero detrás de los mismos bienes, los bienes “exigen más dinero a cambio”, lo que equivale a una suba de los precios de la economía. Y viceversa: si se hubiera alzado la TPM ante un nulo crecimiento en la producción, los precios disminuirán (fenómeno conocido como deflación).

De la Teoría a la Práctica: ¿Cómo se toman estas medidas y cómo afecta?                      

Todos los meses se reúne un comité formado por miembros del Directorio del Banco Central, en donde se analiza la coyuntura económica desde una perspectiva integral. Su objetivo principal es consensuar cuál es la tasa de interés apropiada para la economía, siempre en vistas a que la inflación llegue al rango objetivo. Así, por ejemplo, si la inflación en lo que va del año está muy por debajo de la meta y no se tienen expectativas de subas, es de esperar que la TPM sea reducida. Una vez tomada la decisión, un comunicado es publicado en la página web del Banco Central.

Como se explicó anteriormente, una Tasa de Política Monetaria más baja está usualmente relacionada con subas en los niveles de precios y a menores intereses. Además de bienes y servicios encarecidos, esta baja para una persona particular significa que los créditos ahora serán más baratos: es un momento más propicio que antes para endeudarse y comenzar con el nuevo proyecto de su empresa, porque ahora le rendirá más. O si estaba pensando endeudarse para adquirir un nuevo televisor o hasta para una nueva vivienda, ahora estos también serán más accesibles.

Otra repercusión que no se puede dejar de mencionar es la que tiene en el mercado de valores. Por ejemplo, bajas en las tasas del Banco Central equivalen a una valorización de todos los instrumentos de renta fija.  Si posee un bono de cualquier entidad y las tasas se tornan más bajas, entonces su título se vuelve más atractivo, porque los próximos títulos otorgarán menores rendimientos. Particularmente, los precios de aquellos bonos más seguros y/o con plazos más largos serán los que tendrán un mayor aumento porcentual.

Intensa reducción de la TPM en los tiempos COVID-19                                                            

Desde que se implementó esta política en el 2011, las tasas han tenido una tendencia a la baja. El promedio desde sus comienzos hasta junio del 2020 fue del 5,65%. La tasa más baja registrada es la última, del 0,75%. Además, la variación de tasas en marzo del 2020 fue la más grande en la historia, por un total de 1,75%: primero se redujo en 0,25%; luego, en 0,5% y por último, un 1% adicional. En aquel mes, el comité se reunió no una, sino tres veces.

A continuación, se muestra un gráfico del comportamiento histórico de esta tasa:

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